Ucrania sobre la mesa, Trump y Starmer en la Casa Blanca

Washington, 27 feb (Prensa Latina) El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibirá hoy en la Casa Blanca al primer ministro británico, Keir Starmer, con dos temas en agenda: Ucrania y nexos comerciales bilaterales, en medio de las amenazas arancelarias a Europa.


Antes del encuentro, el mandatario republicano, que quiere que los miembros de la Organización del Tratato del Atlántico Norte (OTAN) aumenten el gasto de defensa al cinco por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB), reiteró que Europa debería «dar un paso adelante».


Así lo dejó claro la víspera a los periodistas en la mansión ejecutiva. Los contribuyentes estadounidenses «no deberían pagar más de lo que pagan los europeos», advirtió Trump.


Quizás por eso, antes de empacar sus maletas para viajar a Washington,
Starmer anunció un aumento inesperado del presupuesto de defensa del Reino Unido al 2,5 por ciento del PIB para 2027, y luego al 2,6  por ciento el año siguiente.


Para el primer ministro británico la «alianza bilateral más importante» de su país es con Estados Unidos, por lo tanto, desea fortalecerla.


En tanto, la movida de incrementar el gasto en defensa la aceleró en la misma medida en que se cuecen las eventuales negociaciones entre Estados Unidos y Rusia sobre la paz en Ucrania, sin la presencia de Kiev  y de los europeos, que de momento están fuera del pastel.


Medios locales dicen que Starmer tiene una misión crítica en el Despacho Oval: alejar a Trump del presidente de Rusia, Vladimir Putin, obtener garantías de seguridad para Ucrania tras un eventual acuerdo de paz y salvar la alianza transatlántica.


Sus posibilidades de éxito parecen escasas. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, visitó Washington el lunes en una búsqueda similar y, a pesar de reavivar su amistad con Trump, no obtuvo garantías concretas, apuntó la CNN.


Trump señaló ayer que Ucrania debería «olvidarse» de su eventual membresía en la OTAN -algo que con la administración de Joe Biden era un objetivo- y que no debería esperar mucho de Washington.


El presidente estadounidense anticipó que no dará garantías de seguridad «más allá de mucho» y en este punto hizo una jugada, le pasó la papa caliente al Viejo continente. «Vamos a hacer que Europa lo haga (esas garantías) porque estamos hablando de que Europa es su vecino de al lado», subrayó.


Además de negociar con Moscú, Trump también presionó a Ucrania para un acuerdo que permita a Estados Unidos explotar los minerales de tierras raras de la nación del este europeo y recuperar los fondos otorgados por Biden para la guerra en ese país.


El mandatario anunció en su red Truth Social que el acuerdo está cerrado. El presidente ucraniano, Vladimir Zelenski será mañana el visitante de la Casa Blanca para abordar este asunto.


Según Zelenski todo avanzará en ese sentido de concretarse las garantías de seguridad que está exigiendo.


«El acuerdo que estamos haciendo nos aporta una gran riqueza», afirmó Trump en la reunión que tuvo este miércoles con su gabinete e insistió que   «recuperamos el dinero que gastamos».


Trump calcula -a tono con declaraciones previas- que Estados Unidos ganaría hasta 500 mil millones con el acuerdo, que Zelenski se negó a firmar cuando se le presentó por primera vez.


El análisis de la CNN señala que los críticos del ocupante del Despacho Oval alertaron que estaría a punto de concretarse lo que equivaldría al saqueo colonial de una nación desesperada.
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